
Hoy jornada de reflexión ante las elecciones autonómicas y municipales. Para unos, Junta Electoral Central y partidos políticos del sistema, esta debe ser individual, para otros, ciudadanos y ciudadanas favorables al movimiento #15M, colectiva.
La llamada #spanishrevolution ha estallado y los medios de comunicación y partidos políticos están más perdidos que un pato en un garaje. Tras las primeras descalificaciones y choteos sobre unos pocos perroflautas que critican al sistema se han acojonado y se han callado como muertos ante una avalancha de la que no saben cómo librarse. La asistencia a las concentraciones se ha multiplicado de forma exponencial tanto en personas como en lugares, superando la increíble cifra de 600 ciudades de todo el mundo.

Todos hemos recibido y pasado decenas de correos denunciando a los políticos y sus prevendas, todos hemos despotricado antes los recortes sociales y de las pensiones, todos conocemos (o estamos) a personas que han perdido su empleo o que se lo han regulado, a todos nos indignan las ayudas a una banca que nos ha llevado a la crisis y que sigue ganando dinero a espuertas.
La indignación, como pedía Stéphane Hessel, ha dado paso a la REACCIÓN. La gente a perdido el miedo y ha salido a la calle. La gente se expresa y aporta sus ideas y testimonios. Todos somos agentes activos de esta revolución, todos somos periodistas, cámaras, locutores, difusores. Las redes sociales y las nuevas tecnologías hacen que el mensaje se expanda escapando al control de los medios de comunicación tradicionales. Escuchad este ejemplo de como la ciudadana Cristina pone en su sitio a unos tertulianos profesionales (una consigna de Sol es: "Detrás de cada corrupto hay seis tertulianos").
¿Cómo va a responder Roberto Jimenez a semejantes cuestiones si no puede ni siguiera contestar si va a seguir o no apoyando a la derecha?









