
El pasado viernes día 30, el candidato republicano John McCain cumplió 72 años, una edad magnífica para convertirse en el jefe del cotarro. Como regalo de cumpleaños se regaló una candidata a la vicepresidencia y nos presentó a Shara Palin.
Y ¿quién es esta? os preguntaréis, pues la Barcina de Alaska. Nacida en Idaho, llego a ser alcaldesa de Wasilla y de hay salto al Gobierno Federal, ¿os suena?. Según cuentan en los papeles esta señora es extremadamente conservadora y fiel defensora de los valores tradicionales, antiabortista, enemiga del matrimonio homosexual, amante de las armas de fuego y partidaria de enseñar la teoría creacionista en las escuelas públicas (vamos lo de Adan y Eva).
Lo cachondo del asunto es que a los dos días de su nominación se ha sabido que su hija de 17 años les ha salido rana, vamos que a sacado notable en la prueba del mismo nombre y la van a tener que casar de Touchdown, lo que aquí conocemos como Penalty. ¡Vaya palo!
La señora Palin, que como todas las señoras de derechas presume de su responsabilidad como madre ejemplar, se autodefine como una hockey mom, una madre que lleva a sus hijos cada día a jugar al hockey, parece que ha fallado un poquito al enseñar en su casa las valores que impondrá a sus ciudadanos si Obama no lo impide. Por cierto el Palín es un deporte mapuche similar al Hockey.
En fin, esperaremos unos meses para conocer si, siguiendo la tradición de los ancestros esquimales del marido de la candidata le ponen al nieto un nombre aborigen, no se ... Goma Rota.